Si has seguido nuestro tutorial anterior, ya tienes Virt-manager instalado y listo para usar en tu sistema. ¡Felicidades! Ahora viene la parte más emocionante: crear tu primera máquina virtual. En este artículo, te guiaremos a través del proceso completo, utilizando como ejemplo la instalación de Ubuntu 24.04 LTS.
Este proceso es la base de cualquier entorno de virtualización, y dominarlo te permitirá probar nuevos sistemas operativos, desarrollar en entornos aislados o simplemente jugar con la tecnología sin riesgo.
Paso 1: Prepara tus Herramientas
Antes de abrir Virt-manager, asegúrate de tener todo lo que necesitas a la mano:
- Virt-manager instalado y funcionando: Si aún no lo has hecho, puedes seguir nuestra guía de instalación en este enlace.
- Imagen ISO del sistema operativo: Para este tutorial, usaremos la de Ubuntu 24.04 LTS. Puedes descargarla directamente desde el sitio oficial de Ubuntu.
- Recursos del sistema: Asegúrate de que tu computadora anfitriona tenga suficiente RAM y espacio en disco para el sistema operativo invitado.
Paso 2: Inicia el Asistente de Virt-manager
Una vez que tengas tu archivo ISO, abre Virt-manager. Puedes hacerlo desde tu menú de aplicaciones (buscando “Administrador de máquinas virtuales”) o ejecutando el comando virt-manager en la terminal.
En la ventana principal, haz clic en el botón con el icono de un monitor y un signo de “más” para crear una nueva máquina virtual.
Paso 3: Selecciona tu Método de Instalación
El asistente te preguntará cómo deseas instalar el sistema operativo.
- Elige la primera opción: “Medio de instalación local (imagen ISO o CDROM)”.
- Haz clic en “Adelante”.
Paso 4: Carga la Imagen ISO y Asigna Recursos
Aquí es donde le dices a Virt-manager dónde encontrar el archivo de instalación.
- Haz clic en “Examinar Local” y navega hasta la carpeta donde guardaste la imagen ISO de Ubuntu 24.04.
- Una vez seleccionada, Virt-manager debería detectarla automáticamente.
- Ahora, asigna los recursos de hardware:
- RAM: Se recomienda al menos 4096 MB (4 GB) para un rendimiento óptimo de Ubuntu Desktop.
- CPU: Asigna 2 o 4 núcleos, dependiendo de tu procesador. Una buena práctica es no asignar más de la mitad de los núcleos físicos de tu sistema.
- Haz clic en “Adelante”.
Paso 5: Configura el Almacenamiento Virtual
En este paso, crearás un disco duro virtual para tu máquina.
- Selecciona la opción para “Crear una imagen de disco gestionada”.
- Asigna el tamaño que desees. Un mínimo de 20 GB es suficiente para Ubuntu 24.04, pero puedes asignar más si planeas instalar programas adicionales.
- El archivo de disco virtual se guardará en la ubicación por defecto de libvirt, generalmente en
/var/lib/libvirt/images/. - Haz clic en “Adelante”.
Paso 6: Revisa el Resumen y Nombra tu VM
Estamos a punto de comenzar la instalación. En la última pantalla del asistente, verás un resumen de todas las configuraciones.
- Ponle un nombre a tu máquina virtual. Un nombre descriptivo como “Ubuntu-24.04-LTS” es ideal.
- Puedes dejar la configuración de red por defecto (NAT), que te permitirá navegar por internet desde la VM.
- Si todo luce bien, haz clic en “Finalizar”. La máquina virtual se creará y se iniciará el proceso de instalación.
Paso 7: Instala el Sistema Operativo
Una vez que la máquina virtual se inicie, verás la pantalla de instalación de Ubuntu 24.04. El proceso es idéntico a una instalación en una computadora física.
- Sigue las indicaciones en pantalla: selecciona el idioma, la distribución del teclado, etc.
- Cuando te pida un tipo de instalación, elige la opción de “Borrar disco e instalar Ubuntu”. No te preocupes, esto solo afectará al disco virtual que acabas de crear.
- Completa los datos de tu usuario y espera a que el proceso de instalación finalice.
¡Tu Primera VM está Lista!
Una vez que la instalación termine y la máquina virtual se reinicie, tendrás un sistema operativo Ubuntu 24.04 completamente funcional corriendo dentro de tu máquina anfitriona.
Ahora puedes empezar a explorar las opciones de Virt-manager, como tomar snapshots (instantáneas) para guardar el estado de tu VM, clonarla o modificar sus recursos.
¡Felicidades! Has dado un gran paso para dominar la virtualización en Linux. Si tienes dudas, no olvides dejar un comentario en la publicación o en el video tutorial para que te ayudemos.